martes, 1 de noviembre de 2011

HISTORIA DE LA IGLESIA SAN PEDRO DE LAMBAYEQUE (III Parte)

 Extraído de la serie: Difundiendo artículos de Patrimonio
Arquitectónico, escrito por Nicolás Hidrogo Navarro

ALTARES DE LA PARROQUIA E IMÁGENES

Sagrado Corazón de Jesús
(Lambayeque)

1. ALTAR SAGRADO CORAZÓN
Cuerpo alto: Izquierda = Arcángel Gabriel

Centro = Arcángel Miguel

Derecha = Arcángel Rafael

Cuerpo central: Izquierda = Santa Magdalena Sofía

Centro = Sagrado Corazón de Jesús

Derecha = El Buen Pastor

Bajo el Altar: Cristo Yacente

En la pared izquierda: Cuadro mural del Sagrado Corazón y Santa Margarita de Alcoque.

Todos estos fueron constituidos aquí mismo según el estilo de la época, lo mismo que la mayoría de las imágenes antiguas que tiene los altares. Merecen especial mención, por el gusto, la unción y el arte, la del Señor Yacente, de la Dolorosa , San Pedro Apóstol Arrepentido en el Altar de la Columna , Jesús Nazareno en la Cruz , El Señor de la Caña y el Cristo Pobre.

2. ALTAR DE LAS MERCEDES

Cuerpo alto: Izquierda = San Isidro Labrador

Centro = San Raimundo de Peñafort

Derecha = Santa Clara

Cuerpo segundo: Izquierda = San Benito de Palermo

Centro = San Pedro Nolasco

Derecha = San Camilo de Lelys

Cuerpo principal: Izquierda = San José

Centro = Ntra. Sra. de las Mercedes

Derecha = San Antonio Abad

Cuerpo bajo : Beata Ana de los Ángeles

Este altar es el más grandioso de la Iglesia y revela las virtudes y los vicios de la época junto con una exuberancia de riqueza sin igual entre todos los otros. Fue terminado en el año 1790. Tuvo el recamarín completamente guarnecido de “Plata de Piña” obsequio del Licenciado Dn. Francisco Peralta, en el año de 1796. Este mismo devoto mandó dorar el primer cuerpo en 1797 y pocos años después Dn. Francisco Peralta y Barreda mandó dorar el segundo cuerpo. (Estos datos se leen en la puerta del costado derecho del mismo altar.)

En la actualidad este hermoso ejemplo de arte se halla totalmente deteriorado por las termitas que se han comido la madera y la humedad y el salitre que van deteriorando inexorablemente estas joyas de arte. Si no se toman medidas a nivel profundo y responsable pronto tendremos que lamentar lo que no supimos conservar.

3. ALTAR DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN

Cuerpo alto : Izquierdo = Santa Escolástica

Centro = San Agustín

Derecha = San Benito

Cuerpo central: Izquierda = Ntra. Sra. de Lurdes

Central = Ntra. Sra. De Fátima

Derecha = Inmaculada Concepción

4. ALTAR DEL PERPETUO SOCORRO

Cuerpo alto : Izquierdo = San Pedro Nolasco

Cristo Pobre
Procesión de Viernes Santo
en Lambayeque
 Centro = San Joaquín y Sta. Ana

Derecha = San Roque

Cuerpo central: Izquierda = Cristo Pobre

Central = Ntra. Sra. Del Perpetuo Socorro

Derecha = Señor de la Caña

5. ALTAR DE SAN JUDAS

Cuerpo alto : Izquierdo = San Nolberto

Centro = Señor del Palmo (Vacío)

Derecha = San Luis Gonzaga

Cuerpo central: Izquierda = Señor Cautivo

Central = San Judas Tadeo

Derecha = San Francisco de Asís

6. ALTAR DE LA EXALTACIÓN

Cuerpo central: Cristo en la Cruz , contemplado por su Madre María, La Magdalena y el Apóstol Juan.

En la parte alta hay una pintura sobre tabla con el Padre Eterno.

7. ALTAR DEL NAZARENO. SEÑOR DE LA CAÍDA

Cuerpo central: Jesús llevando la Cruz al hombro y con la rodilla derecha en tierra. La Cruz esta revestida de plata lo mismo que algunas partes del altar.

En la parte alta un cuadro de un santo con la custodia en la mano. Esto hace referencia al Jubileo de la Oración de las CUARENTA HORAS aplicado a la Iglesia de Lambayeque a la Capilla de Jesús Nazareno, los días miércoles, jueves y viernes de la Semana de Dolores y última de cuaresma por el Iltmo. Sr. Dn. Francisco Javier Luna y Victoria, del Cosejo de S.M. el Rey y dignísima Obispo de Trujillo, a instancia de Dn. Pedro Alayón. Este Jubileo se instituyó el año de 1560 por el Papa Pio IV y fue confirmado por otros muchos Pontífices, dando facultad a los Obispos para designar días y lugares en sus respectivas Diócesis como así lo hizo el de Trujillo con esta Capilla de Jesús Nazareno de la Parroquia de Lambayeque. Esta devoción se mantiene en vigencia hasta hoy, aunque la Exposición con el Santísimo Sacramento se hace ahora en el Alta Mayor de esta Parroquia.

8. ALTAR DE LA VIRGEN DOLOROSA

Cuerpo central: La Virgen de los Dolores ocupa la parte central de esta Capilla.

Virgen Dolorosa
Procesión de Viernes Santo
Lambayeque
 Esta Imagen y el Santo Cristo que se encuentra en la Sacristía fueron traídos de Quito por encargo del Sr. Dn. José Silva para los Oratorios de las Tinas de San Judas y San Francisco. Destruidas éstas con las lluvias del año 1871, la Santísima Virgen de los Dolores pasó a la Iglesia , conservando Dn. Gregorio Silva, su hijo, la Imagen del Santo Cristo en el Oratorio de la casa Calle Real N°184. Algún tiempo más tarde, las Hermanas Silva lo obsequiaron a la Iglesia. (Pág. 199).

9. CAPILLA BAUTISMAL

En esta Capilla se encuentra la Pila Bautismal hecha de una sola pieza vaciada en bronce y que es la antigua Pila que se hallaba en la Ramada San Pedro donde se bautizaba hasta la Visita Canónica del Iltmo. Sr. Medina que mandó trasladarla e instalarla en la Iglesia Matriz el año de 1891. Las otras Pilas bautismales de las diferentes ramadas se acomodaron para agua bendita en la Iglesia Matriz.

En el ventanal hay una Imagen de San Juan Bautista. En las paredes dos pinturas murales: una del Bautismo de Jesús y otra del Bautismo de un niño.

Esta Capilla y las otras dos citadas anteriormente tienen unas hermosas verjas de madera torneada y de estilo colonial que les dan protección y belleza por su construcción y estilo.

10. ALTAR DEL SEÑOR DE LA COLUMNA

Cuerpo alto : Izquierdo = San Crispín

Centro = San Romualdo

Derecha = San Crispinato

Cuerpo central: Izquierda = Señor del Prendimiento

Central = Señor de la Columna y San Pedro

Derecha = San Pablo

11. ALTAR DE ÁNIMAS

Cuerpo alto : Izquierdo = San Joaquín

Centro = Sta. María Magdalena

Derecha = Santa Ana

Cuerpo central: Izquierda = Santa Rita de Casia

Central = Cristo de Ánimas

Derecha = Santa Lucía

12. URNA DEL SANTO SEPULCRO. SEÑOR YACENTE

Conjunto donado por el Sr. Presidente de la República del Perú Dn. Augusto B. Leguía, quien era hijo de esta Parroquia. Así consta en una plaquita del lado derecho.

Cristo Yacente
Procesión de Viernes Santo
Lambayeque
 13. ALTAR DE SAN ANTONIO

Cuerpo alto : Izquierdo = Santa Ana

Centro = Asunción de la Virgen

Derecha = San Joaquín

Cuerpo central: Izquierda = Niño Jesús de Praga

Central = San Antonio de Padua

Derecha = Santa Rosa de Lima

A pedido de la Sra. Carmen Carranza encargó el Párroco a Barcelona un NIÑO JESÚS DE PRAGA, tallado en madera, de un metro de alto, lindísimo por su faz y decorado. Costó S/.285. Esto fue en 1929. (Pág. 274).

14. ALTAR DEL CARMEN

Cuerpo alto : Izquierdo = San Nicanor

Centro = Santa Teresa de Jesús

Derecha = San Esteban

Cuerpo central: Izquierda = San Hilarión

Central = Ntra. Sra. Del Carmen

Derecha = Sta. Teresita del Niño Jesús

Cuerpo bajo : La Virgen o Niña María

A la Izquierda de este altar hay un cuadro mural que representa la aparición de la Virgen de Lurdes.

15. CUADRO DEL SEÑOR DE LOS MILAGROS

16. ALTAR DEL ROSARIO O DOMINICANO

Cuerpo alto : Izquierdo = San Jacinto de Polonia

Centro = Santa Catalina de Siena

Derecha = San Vicente Ferrer

Cuerpo central: Izquierda = San Martín de Porres

Central = Ntra. Sra. Del Rosario

Derecha = San Juan Masías
Bajo el altar: Imagen yacente de Santa Rosa de Lima

El día 5 de octubre de 1926, a consecuencia de un cruce de cables eléctricos se carbonizó la Imagen de la Stma. Virgen del Rosario, que era sin vestir y sin valor artístico.

La Última Cena
Procesión de Viernes Santo
Lambayeque
Con este motivo se encargó un grupo artístico, en clase extra, de la Stma. Virgen y nuestro Padre Santo Domingo. Con el consentimiento de la Cofradía se buscaron propuestas y se aceptó las de la casa Gómara de Barcelona (España).

El grupo del Rosario y la Imagen de Santa Teresita llegaron a Lambayeque el 7 de setiembre de 1928 y se bendijeron solemnemente, el 30 del mismo mes, apadrinándolas el Sr. Prefecto del Departamento, Dn. Pablo Villanueva y la Sra. Del Comandante General de la Región Dña. Zoila R. de Ruíz Buenaño. Su costo, después de ser dispensados los derechos de aduana, fue de 2,563 soles.

Es un precioso grupo, verdaderamente extraordinario, tallado en madera superior de Flandes, con tres ángeles que tienen en sus manos las alegorías de las tres clases de misterios. El Niño Jesús entregando a nuestro Padre Santo Domingo el Rosario es todo un poema que se desarrolla ante la doblemente Madre. (Págs. 273-274.)

En el año de 1932 se trajeron de Lima las Imágenes de Santa Rosa de Lima y de San Martín de Porres, se vistió de gracia la del Carmen y se instaló el precioso cuadro del Amor Misericordioso. (Ahora se encuentra en la 2ª Sacristía).

17. ALTAR MAYOR

Cuerpo alto : Izquierdo = El Padre Eterno

Cuerpo central: Izquierda = San Pedro Apóstol

Central = Santo Cristo

Derecha = Santo Domingo

Pinturas murales: Lado izquierdo = San Miguel Arcángel

Lado derecho = San José Carpintero

El Altar Mayor original fue destruido por un incendio el año de 1891. el actual se inauguró en el mes de junio de 1899.

18. SACRISTÍA

En la pared principal se encuentra el Cristo de la Agonía. Talla de tamaño natural y de gran expresión traída desde Quito junto con la Imagen de la Dolorosa.

Un cuadro al óleo grande la Oración de Jesús en el Huerto de Gestsemaní. Tiene la firma de Josephus Yáñez 1853.

Otro cuadro al óleo de Santa Bárbara.

HISTORIA DE LA IGLESIA SAN PEDRO DE LAMBAYEQUE (II Parte)

Extraído de la serie: Difundiendo artículos de Patrimonio Arquitectónico,
escrito por Nicolás Hidrogo Navarro

OBRAS DE REPARACIÓN

En cinco o seis etapas distintas se emprendieron obras notables para la conservación y hermosura del edificio.

1°. Obsérvese que los murales del Templo ostentan en muchos sitios, profundas grietas rellenadas con piedras, cuñas de algarrobo y cal. Este hecho, en sí tan sencillo, no da pie para afirmar que a poco de estar construida la Iglesia , sufrió fuertes conmociones todo el edificio, sin duda, causadas por terremotos. Las grietas y desperfectos resultantes de estas fuerzas de la naturaleza, fueran reparadas poco después en la forma indicada. Se ignora el nombre del Párroco que llevó a cabo estas obras efectuadas a principios del siglo XVIII.

2°. Siendo Párroco el Sr. Cura Dn. Manuel Orbegozo, por el año 1867, se queja oficialmente a la Curia de Trujillo, diciendo que “Lambayeque paga dobles pensiones que Ferreñafe y Chiclayo sin embargo de producir menos”. “Se necesita tener un gran capital para sostener un tan gran edificio” del que carezco. En 1874 solicita autorización para vender los solares de casas arruinadas por las inundaciones del 71, con el fin de dedicar su producto a las obras de reparación de la Iglesia ”. Le fue concedido el permiso en el mismo año.

3°. En 1853, acampan las tropas en el atrio de la Iglesias , que servía de panteón, y piden los Señores Curas que “les reparen los desperfectos de las almenillas y el atrio”.

La fuerza que ocupaba la torre la de Iglesia tuvo un fuerte choque contra la parapetada en la Capilla de San Pedro y Panteón causando desperfectos a ambos edificios.

En 1854, la Ramada de San Pedro y Cementerio, que está tocando, fueron tomadas para cuart6el por las tropas que luchaban contra los de Chiclayo.

De estos datos curiosos se desprenden distintas reparaciones en muy poco tiempo: las motivadas por las inundaciones del 71 y las causadas por los agentes de armas, todas llevadas a cabo en breve.

Impresionante altar bañado en pan de oro
perteneciente a la Iglesia San Pedro
de Lambayeque
 4°. El 13 de marzo del año 1871 a las 9 de la noche, el agua del río que inundó Lambayeque entraba en la Plaza de Armas e Iglesia Matriz. Este edificio es el que más ha sufrido con las lluvias, pues se desplomaron las dos bóvedas que ocupan ambas sacristías. En 1872 y 1873 fueron reconstruidas por los artesanos del lugar Dn. Manuel Siancas y Dn. Valentín Carrión. Notaremos que la reconstrucción fue tan bien hecha que hasta el día de hoy se conservan en el más perfecto estado. Nunca creyéramos que fueran reparadas si la historia no nos lo dijera.

5°. En el año de 1891 practicó su Visita Pastoral el Iltmo. Dn. Manuel Santiago Medina. El mismo Sr. Obispo hizo una subasta de alhajas ante el Sr. Alcalde y el vecino notable Sr. Dn. Bernardino Salcedo para dedicar su producto a la obra de la Iglesia , que se encontraba sin Altar Mayor y sin media naranja.

En efecto, con motivo de un incendio producido en el Altar Mayor, durante la Octava del Corpus, las llamas buscaron salida por la bóveda hasta llegar a la media naranja y sea por el motivo que fuere, lo cierto es, que se desplomó ésta hundiendo el pavimento interior, a tiempo en que no había gente en el Templo.

El Altar Mayor y la Media Naranja , ambos de metal, fueron encargados a Estados Unidos, y pagados dos veces con plata de alhajas de la misma Iglesia, por el contratiempo de haber dado quiebra el Banco donde habían depositado la primera suma de pago.

6°. Posteriormente y tocando a nuestra fecha, en el año de 1919, siendo Párroco el Sr. Cura Dn. Aristides Pita, se emprendió y llevó a feliz término la gran obra de pavimentación del tempo con mosaico y el revestimiento de la torre con abrazaderas de hierro y cemento. A casi todo el edificio se le adornó, incluso las almenillas que fueron pintadas para tan solemne fecha como era la del Centenario de la Independencia. Dirigió estas obras el Ing. Mr. Bert, alemán de nación.

Estas fueron las principales refacciones hechas hasta el tiempo en que los Misioneros Dominicos se hicieron cargo de la Parroquia el 10 de setiembre de 1923. (Págs. 93-96)

Para darnos mejor idea de estas obras ponemos parte de la solicitud del Párroco de Lambayeque de 1872. Dice así: “Excelentísimo Señor: El Dr. Manuel Orbegozo, Cura propio de la Doctrina de Lambayeque en el Departamento de La Libertad y los vecinos de la misma que suscriben, parecen ante V. E. por medio de esta petición colectiva autorizada por el Artículo 30 de la Constitución del Estado y con el respeto necesario exponen: que por consecuencia del desborde del río que atraviesa esta capital, causada por la abundancia de las aguas y lo copioso de las lluvias, fue inundado el templo y la mayor parte de los edificios de habitación sin que las providencias y medidas oportunas que se pusieron en acción pudiera salvarlos de esta catástrofe, pues las aguas que penetraron en la Iglesia subieron hasta la tercera grada del Altar Mayor y por el exterior hasta la altura de dos pies, sobre el piso del atrio, permaneciendo por más de 48 horas en que fueron absorbidas por la tierra. (Esto que dice aquí el Sr. Orbegozo no se opone a lo que dice en otra parte señalando mes y medio, pues aquí se refiere a las aguas propiamente dichas y en la otra parte se refiere al légamo y humedad barrosa que dura mucho tiempo sin secarse, así como se menciona “tercera grada”. En efecto sólo había tres gradas hasta el año 1929 en que pusimos la cuarta por comodidad, sin que por eso cambiase la altura). Estas cosas influyeron no sólo para desnivelar partes principales del edificio, sentándose las paredes, sino también para el desprendimiento de las bóvedas del Altar Mayor, las del Santo Cristo y la Virgen del Rosario, y últimamente, las paredes colaterales de ambas sacristías, quedando completamente destruida la parte principal del Templo. Esto no puede, Excelentísimo Señor, repararse con sus propios fondos, porque si antes de esta espantosa inundación la renta de las fincas no alcanzaban para satisfacer las exigencias del culto a que estaban destinadas, hoy que el elemento del agua las ha destruido dejándolas en escombros, tampoco puede contrase con ayuda de los feligreses, pues aquellos que pertenecen a las familias principales y de un carácter elevado y social , han emigrado para esa Capital y otros puntos de la República …los más de sus habitantes se encuentran completamente arruinados. Tan lamentable estado de la Santa Iglesia y sus rentas, esperamos Excelentísimo Señor, encontrar eco, no sólo en la piedad de los cristianos, sino también en la benignidad del Gobierno y para proporcionarle un remedio pronto y eficaz que le salve en la actualidad , pues más tarde será imposible, si se mira el aspecto luctuoso que presenta y la amenaza que manifiesta en su completa ruina, pues, si hoy puede repararse, invirtiendo la suma de 30,000 S/. mañana sería insuficiente el gasto del cuádruplo de esta suma.

Los 6,400 S/. que tuvo a bien se remitieran al tesorero de obras públicas de esta Capital., se han invertido en su mayor parte en la compra de materiales, apenas suficiente para dar principio a la refacción del edificio pues la obra se hace sentir aún en lo personal de los obreros.

Estas consideraciones, y la decidida protección de V.E. desplegada en beneficio de los pueblos, nos anima a elevar esta solicitud…Lambayeque y Julio 6 de 1872” . (Pg. 97 – 100).

En las páginas 101 a 108 hay una lista larga de los donantes que contribuyeron con su limosna a la refacción del Templo. “Total rindieron mil ochocientos treinta y un soles cuya procedencia tienen conocimiento Dn. José María Barandiarán y Dn. Bernardino Salcedo. Merece una especial recomendación el Sr. Juan Manuel Iturregui Montalvo quien ha contribuido con un peón diario en todo el tiempo o días que se ha trabajado.


Altar principal de la Iglesia San Pedro de Lambayeque
en Viernes Santo
  Posteriormente, después de las refacciones hechas, el día 10 de febrero del año 1919, al terminar de pintar la bóveda recientemente reparada del Altar del Rosario, se vino al suelo con tan mala fortuna que se quedó muerto el sr. Dn . Encarnación Gallo, causando una profunda consternación en los moradores de la Ciudad que ya se sentían alegres por las obras llevadas a la meta. (Página 108).

LOS MISIONEROS DOMINICOS EN LAMBAYEQUE

El año de 1923 el R.P. Provincial Fr. Alonso Getino o.p. vino ha hacer visita a los Dominicos de las Misiones de la Selva Suroriental del Perú. El día 4 de Julio tuvo una entrevista con el Sr. Presidente de la República Dn. Augusto B. Leguía quien le manifestó los deseos que tenía de hacer una fundación de los Misioneros Dominicos Españoles en su Ciudad natal y que se les encomendará el Ministerio y la administración de la parroquia.

El P. Provincial aceptó la invitación y en consecuencia se hicieron las gestiones correspondientes ante el Sr. Obispo concedía a los Hermanos de la Orden Dominicana perpetuo USO Y PROSESIÓN DE LA IGLESIA Y CASA DE LAMBAYEQUE y lugares a ella anexos; Por su parte, los Hermanos de la Orden Dominicana se comprometían a dedicarse al cuidado de las almas y demás cargos que se deducen del título y oficio del Párroco. Este convenio pasó a las Congregaciones del “Concilio” y de “Religiosos” y así mismo a la aprobación del Maestro General de la Orden Dominicana.

El día 10 de setiembre del año 1923 entraba el primer Párroco Dominico en la Parroquia de San Pedro de Lambayeque, el P. Fr. Vicente de Cenitagoya que la recibió de manos del R. P. Párroco Dn. Manuel Villavicencio.

Desde que el P. Vicente se hizo cargo de la Parroquia estableció la costumbre de rezar el R osario todos los días en la Iglesia de San Pedro. Costumbre que se mantiene hasta el día de hoy.

El segundo Párroco fue el P. Fr. Juan Suárez Dóriga quien ejerció el cargo desde octubre de 1924 hasta diciembre de 192. Durante este tiempo, la Parroquia y el Departamento entero sufrió el flagelo de las inundaciones acaecidas en marzo de 1925. Con este motivo el P. Juan tuvo que hacer frente a grandes dificultades, pues muchos feligreses llegaron a carecer de lo más indispensable para la vida y el Párroco se vio precisado a socorrer estas necesidades antes de atender a las de su propia casa que se hallaba en escombros.

Con la ayuda de algunos vecinos logró levantar parte de la casa parroquial antes de irse a Lima.

El P. Fr. Celestino García de Amago fue párroco desde diciembre del 25 hasta el 15 de mayo de 1932. Al año siguiente de su toma de posición, con motivo de la Visita Pastoral practicaba en esta Parroquia el 21 de abril a petición del Párroco, se abrió expediente de demarcación de limites de la Parroquia.

DEMARCACIÓN POLÍTICA Y RELIGIOSA DE LAMBAYEQUE

La primera demarcación política colonial de la Provincia , abarcada veintitrés pueblos, a saber: Chiclayo, Picci, Reque, Monsefú, Eten, Saña, Pueblo Nuevo, Guadalupe, Jequetepeque, Chepén, San Pedro, Ferreñafe, Jayanca, Lambayeque, Mochumí, Mórrope, Motupe, Olmos, Pacora, Salas, San José, Túcume, Yllimo, (Chocope) añadido después.

En tiempo de la República vino la separación de provincias por Decreto del 22 de marzo 1839 y los once pueblos primeros de la provincia de Lambayeque pasaron a formar la de Chiclayo.

“Nos, Dn. Carlos García Irigoyen, Obispo de Trujillo. Habiendo visto este expediente de demarcación de la Parroquia de San Pedro de Lambayeque…resultando que la Parroquia de San Pedro de Lambayeque se erigió desde la fundación de la Diócesis , desconociéndose en la actualidad los limites ciertos de la misma. Resultando que la instancia del Sr. Cura Párroco Ecónomo de ella Rdo. P. Fr. Celestino García de Amago…

Considerando que el Ordinario tiene potestad para aclarar las dudas que surjan sobre demarcación territorial…DECRETAMOS.

La demarcación territorial de la Parroquia de San Pedro de Lambayeque queda fijada por los lugares, distritos y haciendas siguientes: La ciudad de Lambayeque, la Vice – Parroquia o distrito de San José (Puerto), la Negociación Agrícola Capote con todas sus dependencias y anexos, que son: Capote o Chucupe, Eureka, Cadape, Capilla, Huamantanga y Sialupe, y además las Haciendas Santa Rita de Pululú, Santo Tomás, Yéncala, Bodegones, y Sialupito. Dado en la casa Episcopal de la Ciudad de Trujillo, firmado de nuestra mano, sellado con el nuestro y refrendado por nuestro Secretario Canciller, a los treinta días al mes de noviembre de mil novecientos veinte seis. CARLOS OBISPO DE TRUJILLO. Por mandado de S. S. I y R. el Obispo, mi Señor. Fernando Bravo de la Fuente. Scrio ”. (Páginas 247 – 249)

COMITÉ PRO TEMPLO

El P. Cenitagoya organizó un Comité pro Templo que colaboró con gran entusiasmo en todas labores de restauración y embellecimiento del templo parroquial.

La junta directiva estaba conformada así: Presidenta Sra. Cristina Walters de Baca; Vice Presidenta, Sra. Luzmila de Odiaga; Secretaria, Srta. Inés Monsalve; Tesorera, Srta. Catalina Monsalve.

En esta una de las instituciones más beneméritas de la Iglesia por el trabajo, sostén, apoyo y representación a favor de la misma.

El año de 1927 se colocó loseta y mosaico en la parte norte del atrio de la Iglesia , comprendiendo la mitad de su ancho y a lo largo de la misma Iglesia hasta abracar las entradas que dan a las calles “2 de mayo” y “8 de octubre”.

En este mismo año se puso mosaico al presbiterio y gradas del Altar Mayor.

Los temblores habidos el 14 de Mayo a las 5 de la tarde y el 18 de Julio a las 2 de la mañana hicieron en la Iglesia tanto destrozo que en distintas partes se veía el cielo a través de los boquerones producidos por el terremoto.


Altar Mayor de la Iglesia San Pedro
de Lambayeque
 Para repara estos daños organizó el Párroco una colecta voluntaria por familias, llegando a reunirse la suma de ciento quince libras; Con estos fondos y los que tenía el comité Pro Templo se emprendieron las obras que duraron ocho meses consecutivos, dejando los arcos asegurados con rieles, las bóvedas con clavos de hierro y todo resanado y enlucido. Se pintaron al óleo la mayor parte de las bóvedas y la cúpula de fierro o media naranja.

Aprovechando las circunstancias de encontrarse de tránsito el pintor italiano Dn. Víctor Manuel Terzolo, se pintaron también de color madera y las columnas imitación mármol, el altar del Sagrado Corazón de Jesús y el Mayor; se compuso rehaciéndolo de nuevo el nicho del altar del Rosario, dorando la parte nueva.

En 1930, se pintaron el óleo las naves laterales, las bóvedas del coro y la de la entrada principal.

El año de 1933, en la segunda estadía del pintor Víctor Manuel Terzolo, después de decorar la Catedral de Cajamarca, reparó los altares de San Antonio, Animas, El Señor de la Columna y San Pedro.

En este mismo año, se revocó la parte exterior de la Iglesia con yeso y arena durando este trabajo cinco meses; y para la fiesta del Santo Rosario se estreno un ROSARIO GIGANTESCO pendiente de la media naranja con 190 focos eléctricos.

En los primeros meses del año 1934 e repararon las fachadas de la Iglesia que dan al parque, Capilla de San Francisco y calle 8 de octubre.

En el mes de setiembre se empezó la obra de las almenillas del atrio de la Iglesia que aún están en reconstrucción. (Escrito en 1935, pg 259).

LA SEGUNDA TORRE

Desde que los Misioneros Dominicos se hicieron cargo de la Parroquia de San Pedro en el año de 1923 pusieron todo esmero en conservarla y mejorarla en todo sentido. Pero lo más vistoso ha sido la construcción de la torre norte de la fachada principal que nunca se había concluido. La construcción y bendición se hizo con motivo de las Bodas de Plata, o 25 años de la llegada de los Misioneros Dominicos a Lambayeque en el año 1948.

Los festejos conmemorativos de estas “Bodas de Plata” comenzaron con un solemne novenario. Estuvo presente el Sr. Arzobispo de la Diócesis de Trujillo, a la que pertenecía a Lambayeque hasta la creación del a Diócesis de Chiclayo, Mons. Aurelio Guerrero y todo el Pueblo de Lambayeque, Autoridades, Colegios, Escuelas, Instituciones Religiosas, etc.

El día principal de la fiesta, 11 de setiembre de 1948, El Sr. Arzobispo dijo la Misa solemne ayudado por el Párroco, P. Miguel Matamala Ortiz y el P. Wenceslao Fernández. Estuvieron presentes los padres Lazaristas y Franciscanos de Chiclayo, los Párrocos de la Matriz de Chiclayo, de Motupe, de Monsefú, de Pimentel, de Jayanca, de Ferreñafe, y otros sacerdotes.

Padre Dominico Miguel Matamala
ex Párroco de Lambayeque
Acto seguido de la Misa el Excmo. Sr. Arzobispo con el P. Párroco Miguel Matamala y demás sacerdotes, procedió a la bendición de la nueva Torre, siendo Padrinos el Sr. Marcial Pastor y la Sra. Luisa Larco de Nova. Habló un miembro del comité Pro Templo y agradeció el P. Párroco. Siguieron una serie de Bendiciones de nuevas construcciones o reparaciones en el Templo, de nuevas Imágenes, etc. Muy solemne ceremonia tuvo lugar al descubrirse la PLACA CONMEMORATIVA de las Bodas de Plata de la venida de los Misioneros Dominicos erigida en la casa parroquial.

Ya que hablamos de la Torre nueva haremos mención de la página 197 y 98 del P. Ángel que dice: “Son fuente de información las inscripciones antiguas gravadas en bronce porque manifiestan a perpetuidad una verdad permanente y sin estar sujeta a borraduras y tacha; tales son los letreros de las campana. Nos mencionan las clases de parroquias que había cuando su fundición.

En la Vista Pastoral del litmo. Sr. Dn. José Carrión y Marfil, practicada el año de 1799, se nos dice que existían cinco campanas grandes (una rota) y dos pequeñas. Hoy solo existen seis, bautizadas con los nombres y sobrenombres que a continuación expresamos.

A.- Campana de Indios, perteneciente a la Ramada de San Pedro, dice así su letrero “En Lambayeque, siendo cura y Vicario Dn. Francisco Suárez de Solís, Año de 1961. Campana de Indios”.

B.- Campana de Cautivos que dice así: “Santa María de las Mercedes Redentora. Campana de Cautivos, año de 1762por Dn. Justo Modesto y Andrade”.

C.- Campana de San Antonio, que dice así: “San Antonio ora pro N. “Traducido ruega por nosotros. Se ve que nos les cabía la palabra entera y pusieron la N en vez de NOBIS.

D.- Campana de Plegaria, leyéndose en ella: “Nuestra Señora de los Dolores y Agonía. A devoción de Dn. Pedro de la Cotera. Año de 1789” .

E.- Campana chiquita de Jesús Nazareno, sin letrero.

F.- Campana de Reloj, que es del año 1864.

La otra campana pequeña, que pertenecía a la Ramada de San Pedro de esta Ciudad, se halla actualmente en la Parroquia de Mochumí; fue llevada en tiempos del Sr. Cura Párroco Dn. José Gabriel Santillán y dice así su inscripción: “Sancti Petri”. Campana de San Pedro.

RELOJ PÚBLICO. “Obsequió este reloj Dn. Manuel Salcedo y lo colocó el Maestro Trujillano Nicolás Zevallos, abril 1864, siendo subprefecto el Coronel Dn. Clemente Rios.

HISTORIA DE LA IGLESIA SAN PEDRO DE LAMBAYEQUE (I Parte)

Por NICOLÁS HIDROGO NAVARRO
Extraido de la serie: Difundiendo artículos de Patrimonio Arquitectónico.
http://literaturaenlambayeque.blogspot.com/

La mayor impresión que se recibe al visitar por primera vez la histórica ciudad de Lambayeque, es la que se experimenta al contemplar su gran templo parroquial.

Su regio e inmenso atrio, su elegante y elevada torre, sus amplias dimensiones y su clásico estilo le colocan, por su categoría arquitectónica, entre los mejores templos del Perú, y tal vez, de Sudamérica, y lo harían digno de figurar entre las grandes Basílicas del Nuevo Mundo.


Iglesia San Pedro de Lambayeque en la actualidad
Su contemplación, a más del placer estético que proporciona, es una magnífica evocación del pasado de un pueblo, y un testimonio irrecusable de su esplendor y grandeza, a la par que de su religiosidad y cultura.

Y, efectivamente; la ciudad de Lambayeque, como muy bien hace resaltar en esta obra, el P. Ángel Menéndez Rúa, ha tenido un pasado glorioso, tanto por el grado de prosperidad y florecimiento que alcanzó, como por los sucesos históricos que en ella se realizaron, como por los hombres ilustres que la ennoblecieron. Más, como es lógico, lo que más destaca en la obra el P. Ángel es su grande religiosidad, que fue quien la impulsó a levantar ese templo al nivel de su propia fe y su amor a Dios.

Sólo es de lamentar que los lambayecanos, tan pródigos en obras, fueran tan parcos en palabras y escritos, que no nos hayan dejado más testimonios y documentos de su gloriosa historia.

Creemos también que esta obra ha de contribuir a que todos los hijos de Lambayeque se esfuercen en conservar y embellecer cada vez más ese monumento de la Fe de sus antepasados, y a que lo visiten con mayor veneración y más frecuencia, sabiendo que a su sombra se cobijan sus restos mortales.

(Así escribe el P. Victorino Osende o.p. al comienzo del libro titulado BOCETO HISTÓRICO DE LA IGLESIA DE LAMBAYEQUE, escrito por el P. Ángel Menéndez Rúa o.p. el año 1935 y editado en La Imprenta “ La Gaceta ” de Lambayeque.)

Este libro de 1935 será nuestra principal fuente de información para hacer una “visita ilustrada” a la Parroquia San Pedro de Lambayeque.

ORIGEN Y RAICES

Es difícil que un hombre haga por sí sólo, un acopio de datos suficientes para una historia completa, aunque se trate de un punto limitado, como es la Iglesia Parroquial de Lambayeque, sin darse muy de lleno a estos estudios. Este es el motivo que nos impulsa a dar publicidad al acopio de datos reunidos en este archivo parroquial, para que los venideros, teniendo esta labor hecha, puedan realizar más fácilmente nuestros sueños de consultar los archivos de Lima y Trujillo y perfeccionar la obra comenzada con el humilde título de BOCETO HISTÓRICO DE LA IGLESIA DE LAMBAYEQUE. (Página 1.)

La Iglesia de Lambayeque no conserva carta de fundación, por eso no tenemos una fecha precisa.

El primer dato fijo es la conquista de Pizarro que comenzó en 1524, penetrando al Perú por el norte; viniendo los conquistadores de Panamá.

A partir de esa fecha no se encuentra en este archivo parroquial ningún documento hasta el año 1590, fecha en que Santo Toribio de Mogrovejo practicó su primera Visita Pastoral por estos valles. En esta visita se deja consignado el dato curioso, preciso y halagador, de que Lambayeque tenía TRES CURAS PROPIOS.

Como nada se hace de repente en la vida humana, palpamos el desarrollo cristiano entre los años 1524 y 1590, o sea sesenta y seis años de formación cristiana.
La primera Iglesia del Perú parece ser la de Jauja, la segunda la del Cuzco; después aparece la de Lima en 1535 y Trujillo en 1534 – 35. La misma incógnita de la fecha precisa no da margen para afirmar que esta Iglesia es poco más o menos del mismo tiempo que la de Lima y Trujillo.

El origen del pueblo se remonta al período incaico y el origen del Lambayeque cristiano a las primeras fechas de la cristianización del Perú.



Sto. Toribio de Mogrovejo
 El auto de la Visita dice así: “En el año de 1590 tenía Lambayeque TRES CURAS PROPIOS”. Tres curas propios, en el lenguaje eclesiástico, no significa tres Sacerdotes, sino tres Párrocos o curas en propiedad, y no es de creer que un documento público y oficial del mismo Jefe Supremo de los eclesiásticos no haya usado los términos en su sentido propio y preciso. Ahora bien, tres Párrocos responden a tres Parroquias organizadas, formadas y con gran número de neófitos, las cuales nacieron casi al mismo tiempo, debido a la demarcación personal que constituía las parroquias. Hoy día la demarcación no es personal sino territorial.

Tenemos por consiguiente, que sin precisar fecha se nos da a conocer la antigüedad, pues sumados a los conquistadores, venían otros conquistadores que eran una pléyade de hombres de carrera y ciencia: sabios, literatos, pintores, escultores, ingenieros, arquitectos, sacerdotes, religiosos dominadores de las lenguas y de la civilización. El avance de la conquista dejaba ancho campo para todas las industrias y comercio; por eso vemos al mismo tiempo edificios levantados, templos construidos, caminos trazados, explotaciones de minas, centros de enseñanza y cultura.

Un ingeniero de estos, que seguían a la conquista, fue el que trazó los planos de la Iglesia de Lambayeque y los ejecutó en su mayor parte; así como algunos sacerdotes y religiosos, se repartieron las poblaciones en breve, como los Apóstoles se repartieron el mundo para enseñar la Religión de Jesucristo.

Ignoramos el nombre del ingeniero, como se ignora el nombre de muchos héroes y artistas y desconocemos también quienes fueron los primeros sacerdotes que llegaron a Lambayeque.

En el Auto de la Visita Pastoral anteriormente indicaba, se nos dan los primeros nombres de sacerdotes. Dice así: “Eran curas el Beneficiado Roque Zajuela de Torna, Vicario de ella, examinador de la lengua mochica que se habla en estos valles, y así mismo el P. Diego Alfonso Gironda. Ambos buenos lenguas, clérigos presbíteros”. Nos dice el documento que el primero de los curas era “Beneficiado” y “Vicario”. Parece pues que la Parroquia de Lambayeque en esas fechas, era de más categoría y valor que el beneficio del Sr. Roque Zajuela de Torna al que renunció para ocupar este nuevo cargo, y amén de lo dicho era Vicario y, por lo mismo, quiere decirse que Lambayeque ya tenía otros Párrocos, y otras parroquias asignadas a este centro. Lambayeque ya era adulta en la Vida religiosa, en la vida cristiana en el año de 1590.

En el año 1599 practicó la Visita Pastoral el Licenciado Martínez, Visitador del Arzobispado y dice que Lambayeque en esa fecha tenía tres curas: Dn. Roque Cejuela, Diego Alfonso Xiranda y Francisco Marqués. No es esto lo que más nos interesa en este documento sino lo que sigue: “El P. Roque Cejuela tenía 360 indios tributarios, 150 indios reservados, 300 viudos y 600 muchacho de doctrina. Francisco Marqués tenía 360 indios tributarios, 170 indios reservados, 260 viudos y 600 muchachos de doctrina”. Aquí tenemos comprobadas las distribuciones o demarcaciones parroquiales, no por territorio sino por personas. La distribución territorial se dio el 5° año de la Independencia en virtud de la Ley dada por Simón Bolívar, según documentos y escrituras de la Rama de Yéncala. (Archivo del Sr. Dn. Carlos Santisteban)

Se nos da el dato preciso del número de habitantes del pueblo de Lambayeque, y se nos indica en grandes consignas la organización interna de las Parroquias.

La Doctrina de entonces no era sólo el Catecismo de la Religión , sino que abarcaba los estudios de primaria; por ende los Sacerdotes estaban también convertidos en maestros, de ahí el nombre que se daba en ese tiempo a las Iglesias o Parroquias, el de “Doctrinas” o “Escuelas”.

Lambayeque prosperó mucho en los primeros tiempos de la Colonia. Posterior a 1599 y antes de 1606 existe una relación remitida a S.M. el Rey por Santo Toribio de Mogrovejo respecto a la presentación para los beneficios y clérigos que los habían de desempeñar, en la que leemos lo siguiente: “ La Doctrina de Lambayeque tiene cuatro Curas: El P. Sanabria, con presentación de S.M.; el P. Roque Cejuela, el P. Francisco Sánchez, el P. Ternero, están con presentación del Virrey”. Estos documentos corroboran la importancia del curato de Lambayeque de presentación Real. Los otros eran de orden secundario pues los proveía el Virrey. En todo lo que llamamos Departamento no figuraba otra presentación Real.” (Págs. 1, 2 y siguientes del P. Ángel.)

LAS RAMADAS O PARROQUIAS ANTIGUAS

En la serie de conquistadores habidos en la Historia , España se distingue de las demás naciones, en que éstas empiezan por construir un almacén, un bar, etc; mientras que aquella, lo primero que hace al tomar posesión de un pueblo o ciudad es levantar un templo al Dios Todopoderoso. Y por esto vemos desde el primer momento que los tres párrocos mencionados, enseñan, bautizan, predican en sus parroquias respectivas, pero no es imposible emparejar Párrocos y Parroquias por no existir partidas de esa época.


Iglesia Doctrinal "La Ramada de Mórrope
Las Iglesias parroquiales construidas eran de muy sencillo aspecto, llamadas RAMADAS tal vez por el origen, tal vez por la forma de su construcción. Esto fue lo que motivó la fabricación de una Iglesia de más aspecto arquitectónico y belleza que viniera a clasificar a los blancos. 

Hasta el día de hoy tenemos la mayor parte de esos lugares sacros, caídos por el peso de tantos recuerdos, de tanta Historia y de tantos años.

Las Iglesias se llamaron con el nombre genérico de “Ramadas” y con el específico del Santo Titular o Patrón, en la forma que sigue: “Ramada de Santa Lucía”, “Ramada de San Roque”. Así se hallan caracterizadas en los primeros libros parroquiales de Sacramentos. Estas fueron las tres primeras Parroquias de Lambayeque.

La “Ramada de Santa Lucía” dejó de existir en tiempos del Sr. Cura Párroco Dn. José Gabriel Santillán y estaba ocupando parte de lo que hoy es Centro Escolar a continuación de la “Ramada de San Pedro”. (Págs. 15 y 16.)

En las páginas 19 al 38 el P. Ángel pone la lista cronológica de todos los Párrocos que dirigieron las cuatro “Ramadas” o Parroquias de Lambayeque desde el año 1636 hasta el 1863 en el que el Cura Dn. Manuel Orbegozo aparece como único Cura propio de la Ciudad de Lambayeque por la supresión y unificación de todas las Ramadas en una sola parroquia.

LA IGLESIA GRANDE

¿Cuándo se comenzó a constituir la Iglesia Grande ? ¿Cuándo se terminó su construcción? Por los datos suministrados en los Libros Parroquiales, sabemos que en el año 1739 ya estaba la Iglesia abierta al culto, pues se publican indulgencias concedidas a “Jesús Redentor con la Cruz y a la Ssma. Virgen del Rosario”, en sus propias capillas, lo cual no puede entenderse en las Ramadas.

Dando por cierto que el que construyó esta Iglesia es el mismo que hizo la de Mórrope, es claro que ambas debieron hacerse al mismo tiempo o casi al mismo tiempo. Ahora bien, siendo inaugurada la Iglesia de Mórrope el 23 de mayo de 1751, ¿No sería la inauguración solemne de la Iglesia de Lambayeque con la presencia del Sr. Obispo Dn. Bernardo de Arbisa y Huarte más los treinta Sacerdotes que lo acompañaron en las Fiestas de Navidad del año 1753? Si la Iglesia de Mórrope mereció la inauguración solemne con la presencia del Sr. Arzobispo de Lima, también parece propio que la de Lambayeque no careciera de la presencia del Sr. Obispo con un séquito de treinta sacerdotes. Al menos podemos inferir que en esa fecha ya estaba inaugurada.

Hay una tradición que dice haberse desaparecido el arquitecto después de construir el primer cuerpo de la obra, hasta que al cabo de algunos años, al regreso, le preguntaron el por qué de aquella interrupción, a lo que contestó: Era necesario este tiempo para que asentase el edificio antes de ponerse a hacer las bóvedas.

La construcción del edificio está hecha de la manera más sólida y económica en forma de “arcadas” la parte exterior. Hacían las paredes de adobe que además servían de cimbras para arcos tan abiertos y tan altos y no se quitaban, una vez terminada la construcción de aquellos, sino que las dejaban, formando un solo cuerpo arco y cimbra.

Parece lo más probable que se haya comenzado a construir a mediados del siglo XVI y se haya terminado en la primera mitad del XVII. Porque, construida la Ramada de Santa Catalina entre los años 1599 y 1606, no es concebible que se pusieran a edificar una Ramada sin mirar a las exigencias del pueblo, al número de habitantes; y menos es de creer que las edificaran al mismo tiempo, multiplicando gastos sin necesidad. Por eso concluimos que se hizo necesaria la Iglesia Grande , cuando fueron pequeñas las Parroquias existentes, o sea, dando tiempo al crecimiento y densidad de la población. Según datos facilitados por el Sr. Francisco Burgos, dando crédito a la tradición, se concluyó la Iglesia en 1691 pero quedando sin terminar la torre norte. (Así estuvo hasta el año 1948.)

“Dn. Cosme Bueno dice: Que en 1764, la provincia de Zaña, cuya capital era Lambayeque, tenía veinte curatos y agrega que los números 9, 10, 11 y 12 eran de Lambayeque, en la suntuosa Iglesia de este pueblo con distinción de feligreses que doctrinados por sus respectivos curas sin confusión a bien establecido orden en cuatro Ramadas “Al lado de la Catedral ”, que se denominan de Santa Lucía, de Santa Catalina, de San Pedro y de San Roque. El número 13 corresponde a Chiclayo (Pueblo entonces) en donde había un convento de San Francisco y tenía por anexos Eten y San Miguel de Picci”. (Pág.49 y 50)

La amplitud del edificio, medida por su interior, es de 75 metros de largo, por 29 metros sobrantes de ancho y 20 de alto, tomando desde la bóveda de la nave central.

Tiene 14 balcones rasgados, con sus antepechos de fierro, que le dan claridad, ventilación y elegancia. Al centro de las naves laterales se abren dos grandes puertas, con sus fachadas respectivas del mismo estilo que las de la nave central. El piso es todo él de mosaico y las bóvedas de las tres naves están construidas de ladrillo y cal, revestidas de yeso y pintadas al óleo de color azul-celeste.

Dn. José Silva Ruíz, hijo de Dn. José León de Silva (Español) y de Dña. Jacoba Ruíz de Silva, ofreció y cumplió poner de ladrillo todo el piso de la Iglesia por el año de 1748; murió en ese intervalo y cumplió el ofrecimiento de su padre Dn. Gregorio Silva Lora.


Interior de la Iglesia San Pedro de Lambayeque
 Tiene quince altares con el nombre de la Imagen o Santo a que están dedicados en la forma siguiente: Altar del Sagrado Corazón de Jesús, empezando por la mano derecha del Altar Mayor. Altar de Nuestra Señora de las Mercedes, Patrona de las Armas Peruanas. Altar de la Purísima Virgen María. Altar de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. Altar de San Joaquín y Santa Ana. Altar del Señor de la Exaltación. Altar del Señor de la Caída o Nazareno. Altar de la Virgen de los Dolores. Altar de San Pedro, Patrono de la Iglesia y de la Ciudad. Altar de Nuestro Señor Atado a la Columna. Altar de Ánimas. Altar de San Antonio. Altar de nuestra Señora del Carmen. Altar de nuestra Señora del Santo Rosario y el Altar Mayor, dedicado al Padre Eterno.

Todos estos altares están colocados en sus Capillas respectivas, formadas por los arcos de las naves, son de cedro tallado y sobredorado y casi todos de la época colonial en su construcción y estilo, ostentando un rico dorado que a pesar de los siglos supera a todos los dorados modernos.

El Altar Mayor se destruyó por un incendio y el que actualmente existe es clásico en su estilo y metal, la materia de su construcción. Hay un coro catedralicio con sillones cuyo respaldar es todo él tallado en cedro con gusto exquisito.

Existe un hermoso púlpito de corazón de cedro, trabajado por Dn. Eduardo Gramatiquín, polaco de nacionalidad, colocado en el crucero de la Iglesia y armado sin un solo clavo; y otros dos, también de cedro, en los laterales del presbiterio con dos águilas talladas en el mismo material de cedro que sirven de atriles para las lecturas en las celebraciones solemnes de la liturgia.

La fachada de la Iglesia es de lo más sencillo; la parte central de la portada es de una sobriedad agradable, trabajada en estilo dórico.

Toda la Iglesia , considerada en su aspecto arquitectónico tiene dos estilos bien marcados y diferenciados entre sí, como casi todos los edificios de esta índole. La parte más visible y saliente, LA TORRE , es de estilo jónico, en tres cuerpos distintos y yuxtapuestos. Junta la belleza con el buen gusto, la arrogancia y la gallardía con lo sólido y macizo de los murales que llegan a tener cerca de tres metros de espesor. Su altura total se aproxima a los cuarenta metros, da el aspecto de estar recientemente hecha. En el último cuerpo están situadas las campanas y el reloj público, que se oyen perfectamente por toda la población.

Mirando desde esta atalaya, la Ciudad y sus alrededores presentan un panorama bellísimo, por la planicie de la campiña, llegando a perderse la vista en los confines del horizonte, limitándolo, por una parte, gigantescos montes y por otra, el inmenso mar. (Págs. 210-212.)

REDUCCIÓN DE PARROQUIAS

Cuatro fueron las Iglesias Parroquiales existentes en la Ciudad , además del templo grande: San Pedro, Santa Lucía, San Roque y Santa Catalina, las cuales siguieron funcionando hasta el año 1863 y aún mucho después se venía bautizando en la Ramada de San Pedro, estando desprovista la Iglesia Grande de Pila Bautismal hasta la Visita Canónica del Sr. Medina: así se bautizaba en virtud de la costumbre, en las Ramadas porque el régimen parroquial era distinto, estaba organizado por semanas, siguiendo los Sacerdotes el turno riguroso que les correspondía; de ahí que se firme “Sacerdote semanero”.

Las Pilas Bautismales de las Ramadas se arreglaron para pilas de agua bendita en la Iglesia Grande.

La Pila Bautismal de la Matriz fue trasladada de la Ramada de San Pedro después de la Visita Canónica practicada por el Iltmo. Sr. Medina el año de 1891.


Capilla de San Francisco
(Ramada de Lambayeque)
  Desde los comienzos cristianos de Lambayeque (1535-36), fecha en que existen partidas (1613) hasta el año 1830 funcionaban orgánicamente las cuatro Parroquiales existentes. Los Libros Sacramentales son nuestras fuentes de información y en ellos aparece así: “Cura propio de… uno de los cuatro Curatos de este pueblo de Lambayeque”.

Dn. José Isidro Bonifaz, se firma de la forma siguiente: “Cura propio de las Doctrinas Unidas de San Pedro y Santa Lucía” en 1830. A partir de esa fecha, sólo quedaron tres parroquias: San Pedro con Santa Lucía, Santa Catalina y San Roque. El Sr. Lázaro Villasante, Cura y Vicario, a partir de 1826 se titulaba “Cura propio de esta Iglesia Matriz en sus Ramadas Unidas de San Roque y Santa Catalina”. Por este motivo el Sr. Manuel Vargas Machuca se firma “Cura compañero” y no “Cura propio”. A partir de esa fecha existen sólo dos Parroquias formadas de las cuatro primeras.

El año 1856 el Sr. Cura Dn. Manuel Orbegozo aparece como “Cura propio y Vicario de Lambayeque”. No existe ningún documento que nos de a conocer la fecha precisa de la reducción de las cuatro Parroquias a una sola.

A partir del año 1863 queda la Iglesia Grande como única Parroquia en la Ciudad bajo el título de San Pedro, por ser el Patrono de la Ciudad de Lambayeque.




DOMINGO DE RESURRECCIÓN O VIGILIA PASCUAL

El Domingo de Resurrección o Vigilia Pascual es el día en que incluso la iglesia más pobre se reviste de sus mejores ornamentos, es la cima del año litúrgico. Es el aniversario del triunfo de Cristo. Es la feliz conclusión del drama de la Pasión y la alegría inmensa que sigue al dolor. Y un dolor y gozo que se funden pues se refieren en la historia al acontecimiento más importante de la humanidad: la redención y liberación del pecado de la humanidad por el Hijo de Dios.

Nos dice San Pablo: "Aquel que ha resucitado a Jesucristo devolverá asimismo la vida a nuestros cuerpos mortales". No se puede comprender ni explicar la grandeza de las Pascuas cristianas sin evocar la Pascua Judía, que Israel festejaba, y que los judíos festejan todavía, como lo festejaron los hebreos hace tres mil años, la víspera de su partida de Egipto, por orden de Moisés. El mismo Jesús celebró la Pascua todos los años durante su vida terrena, según el ritual en vigor entre el pueblo de Dios, hasta el último año de su vida, en cuya Pascua tuvo efecto la cena y la institución de la Eucaristía.

Cristo, al celebrar la Pascua en la Cena, dio a la conmemoración tradicional de la liberación del pueblo judío un sentido nuevo y mucho más amplio. No es a un pueblo, una nación aislada a quien Él libera sino al mundo entero, al que prepara para el Reino de los Cielos. Las pascuas cristianas -llenas de profundas simbologías- celebran la protección que Cristo no ha cesado ni cesará de dispensar a la Iglesia hasta que  Él abra las puertas de la Jerusalén celestial. La fiesta de Pascua es, ante todo la representación del acontecimiento clave de la humanidad, la Resurrección de Jesús después de su muerte consentida por Él para el rescate y la rehabilitación del hombre caído. Este acontecimiento es un hecho histórico innegable. Además de que todos los evangelistas lo han referido, San Pablo lo confirma como el historiador que se apoya, no solamente en pruebas, sino en testimonios.

Pascua es victoria, es el hombre llamado a su dignidad más grande. ¿Cómo no alegrarse por la victoria de  Aquel que tan injustamente fue condenado a la pasión más terrible y a la muerte en la cruz?, ¿por la victoria de Aquel que anteriormente fue flagelado, abofeteado, ensuciado con salivazos, con tanta inhumana crueldad?

Este es el día de la esperanza universal, el día en que en torno al resucitado, se unen y se asocian todos los sufrimientos humanos, las desilusiones, las humillaciones, las cruces, la dignidad humana violada, la vida humana no respetada.

La Resurrección nos descubre nuestra vocación cristiana y nuestra misión: acercarla a todos los hombres.
 
El hombre no puede perder jamás la esperanza en la victoria del bien sobre el mal. ¿Creo en la Resurrección?, ¿la proclamo?; ¿creo en mi vocación y misión cristiana?, ¿la vivo?; ¿creo en la resurrección futura?, ¿me alienta en esta vida?, son preguntas que cabe preguntarse.

El mensaje redentor de la Pascua no es otra cosa que la purificación total del hombre, la liberación de sus egoísmos, de su sensualidad, de sus complejos; purificación que , aunque implica una fase de limpieza y saneamiento interior, sin embargo se realiza de manera positiva con dones de plenitud, como es la iluminación del Espíritu , la vitalización del ser por una vida nueva, que desborda gozo y paz -suma de todos los bienes mesiánicos-, en una palabra, la presencia del Señor resucitado. San Pablo lo expresó con incontenible emoción en este texto : "Si habéis resucitado con Cristo vuestra vida, entonces os manifestaréis gloriosos con Él" (Col. 3 1-4).